ESTRELLA SIN TITULO, PERO CON EL RECONOCIMIENTO DE TODOS

Y si, ¿quién hubiera pensado que este humilde equipo de Berisso ganara la Fase Regular perdiendo solo dos partidos? ¿Y qué después jugara la Final palmo a palmo con el visitante Lanús, dejando todo hasta el último segundo y teniendo un público que se hizo sentir local?

Obviamente que hay una suma de enojo y tristeza tras la final perdida. Enojo por la decisión de que sea Lanús la sede, cuando quizás se hubiera podido designar una sede neutral para que no haya localías, las cuales fueron claves en la Fase Regular. Y tristeza precisamente por el hecho: haber estado tan cerca de la “gloria”.

Pero muchas veces la gloria no es solo el resultado, sino el proceso, y en este caso, para muchos de nosotros, Estrella alcanzó la gloria.

A la hora de analizar lo de anoche no basta con hablar del juego, sino con todo lo que significó el torneo para Estrella de Berisso. No fue una derrota, sino más bien una carta de presentación que dice: “les vamos a dar pelea” a los grandes equipos de la provincia. A esos rivales a los que nunca se les había podido ganar, como lo es el caso del “karma” Berazategui.

Se le ganó a Lanús un partidazo en la fase regular, dos victorias a Unión Florida (uno de ellos en la Semifinal), los dos encuentros frente a Obras, la gira exitosa por el interior… En fin, todo lo que le permitió al equipo, al “convidado de piedra” acceder a la Final.

Párrafo aparte para el cuerpo técnico y las jugadoras. Todos dejaron todo en sus puestos, alentando, rezongando, sacrificándose no solo en lo deportivo sino en el tiempo que le dedicaron al básquet de Estrella para llegar a esto. Las jugadoras no fueron 12, fueron una. La unión del equipo fue clave, las que no jugaron nunca se sintieron molestas y siempre alentaron al equipo.

No alcanzó para el título pero si para algo mayor: el reconocimiento de la gente. Y vaya si se vio reflejado, con partidos de local a tribuna repleta, y con un estadio de Lanús que estalló de negro y blanco, el público se hizo sentir local y al final del partido parecía Estrella el local.

Un mix de cosas que sin duda, y en frío, jugadores, cuerpo técnico y dirigentes disfrutarán con el paso del tiempo. Y no hay que olvidarse de un pilar para que este sueño de competir en el máximo nivel nacional sea posible: Pehuén García. Ese “loco” que un día decidió comenzar un proyecto de básquet femenino en Estrella de Berisso, el mismo loco que años después se propuso participar de la SuperLiga sin contar quizás con el presupuesto de otros equipos ya afianzados hace tiempo en la disciplina.

Y para cerrar, retomar las palabras del entrenador Leo Castro: “Estoy muy orgulloso de todo lo que hicimos. Estoy convencido que si este grupo se mantiene, va a ser protagonista en todos los torneos.” No sólo él lo está, sino que todo el público e integrantes de este equipo revelación del torneo, “las cebras”, están orgullosos y convencidos de que se lograrán grandes cosas. Salud, Estrella.

Fuente: Prensa Estrella de Berisso.
Foto: Servicio Fotográfico CABB.